Introducción
Las fracturas vertebrales osteoporóticas (FVO) son una de las principales manifestaciones clínicas de la osteoporosis y representan entre el 20 % y el 25 % de todas las fracturas por fragilidad en mayores de 50 años. Su prevalencia aumenta con la edad y afecta hasta al 26 % de las mujeres postmenopáusicas en Europa. A diferencia de otras fracturas osteoporóticas, las FVO cursan de forma asintomática o paucisintomática en hasta dos tercios de los casos, lo que conlleva una alta tasa de infradiagnóstico. El impacto de estas fracturas sobre la salud pública es profundo: implican dolor crónico, limitación funcional, discapacidad progresiva, deterioro de la calidad de vida, alteraciones posturales y mayor mortalidad. Estudios poblacionales multicéntricos en Europa y España confirman un exceso de mortalidad del 15–25 % en el año posterior a la fractura (1). Pese a ello, el abordaje clínico habitual sigue siendo conservador y muchas veces ineficaz, relegando el tratamiento del dolor o la restauración vertebral a un segundo plano. Numerosos estudios avalan la eficacia de la cifoplastia con balón en casos seleccionados. Ensayos clínicos aleatorizados y metanálisis de alto nivel de evidencia (nivel I) demuestran una reducción significativa del dolor y una mejora funcional precoz (2,3). Sin embargo, en muchos centros del sistema sanitario público español, especialmente en regiones como Tarragona, estas opciones no se ofrecen sistemáticamente. Esta situación refleja una inequidad territorial en el acceso a procedimientos mínimamente invasivos, documentada también en informes nacionales del Ministerio de Sanidad y de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR) (4,5). El objetivo de este artículo es revisar la carga asistencial de las FVO, sintetizar la evidencia sobre la cifoplastia y proponer recomendaciones para implementar un abordaje multidisciplinar y equitativo.
Desarrollo
Carga asistencial y consecuencias clínicas de las FVO
Las FVO suponen un reto clínico por su frecuencia, dificultad diagnóstica y consecuencias a corto y largo plazo. Suelen pasar desapercibidas en fases iniciales, con diagnóstico incidental en pruebas de imagen realizadas por otros motivos. Solo un 30 % de los casos se detectan en fase aguda, a pesar de que estas fracturas representan el principal factor de riesgo para fracturas futuras. Diversos estudios españoles estiman una incidencia anual de entre 8 y 10 casos por 1000 habitantes mayores de 65 años, lo que supone una importante carga para el sistema sanitario público (1). Las complicaciones incluyen dolor crónico lumbar o dorsal, pérdida de altura, hipercifosis, trastornos del equilibrio, dificultad para deambular y deterioro funcional. Estas alteraciones condicionan un incremento de la dependencia funcional y de la institucionalización. En términos económicos, suponen un aumento del gasto sanitario directo (consultas, analgésicos, rehabilitación, hospitalizaciones por dolor o complicaciones) e indirecto (cuidados informales, ayudas técnicas, pérdida de autonomía). El informe AQuAS 2023 cifra el coste medio de cada episodio de fractura vertebral en más de 7000 €, incluyendo atención aguda y seguimiento (6).
Evidencia científica sobre la cifoplastia con balón
La cifoplastia es una técnica de estabilización vertebral guiada por imagen que ha demostrado eficacia en fracturas recientes dolorosas. El metanálisis de Wu y cols. (2023) confirma una superioridad significativa frente al tratamiento conservador y a la vertebroplastia en términos de alivio del dolor, calidad de vida y seguridad (3). Las guías internacionales, como las del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) (7) y la North American Spine Society (8), recomiendan la cifoplastia en pacientes con dolor vertebral severo no controlado con tratamiento conservador, con imagen que confirme fractura reciente activa. En España, la Guía SEMDOR 2024 (5) sobre fracturas por fragilidad también incluye la cifoplastia como opción terapéutica en pacientes con dolor agudo refractario, siempre que se realice en centros con experiencia y adecuada selección.
Inequidad territorial: el caso de Tarragona
En la práctica clínica diaria de Tarragona y otras regiones españolas, la cifoplastia rara vez se contempla como opción terapéutica en pacientes con FVO, incluso en aquellos con dolor severo y limitación funcional. Las razones son multifactoriales: falta de formación específica del personal, ausencia de protocolos conjuntos entre servicios, y trabas organizativas y administrativas que impiden que las unidades del dolor realicen estas técnicas. Según datos internos del Institut Català de la Salut (9), la tasa de acceso a procedimientos de cifoplastia por millón de habitantes es hasta 10 veces inferior a la media nacional, lo que evidencia una desigualdad asistencial estructural. El hecho de que el acceso a técnicas con respaldo científico dependa del lugar de residencia del paciente contradice los principios de equidad del sistema público y perpetúa una desigualdad estructural en la atención sanitaria.
Conclusión
Las FVO son frecuentes, infradiagnosticadas y mal abordadas en muchos contextos clínicos, lo que repercute en el pronóstico funcional, psicológico y social de los pacientes. La evidencia de nivel IA apoya el uso de la cifoplastia con balón en fracturas recientes con dolor severo, permitiendo una recuperación funcional más rápida y una reducción de la dependencia. Sin embargo, su uso sigue siendo limitado en diversas regiones por barreras organizativas y falta de reconocimiento institucional del papel de las unidades del dolor en este tratamiento. La implementación de protocolos multidisciplinares y la dotación de recursos equitativos son medidas urgentes para garantizar una atención homogénea en todo el territorio. El tratamiento del dolor no puede seguir siendo una opción tardía ni condicional, sino parte esencial del abordaje precoz de estas fracturas (Figura 1).
Conflictos de intereses
La autora declara no tener conflictos de intereses relacionados con el contenido de este artículo.
Fuentes de financiación
No se ha recibido financiación pública ni privada para la realización o redacción de este artículo.
Bibliografía
1. Kanis JA, Johansson H, Oden A, Harvey NC, Cooper C. Epidemiology of vertebral fractures and their impact on quality of life. Osteoporos Int. 2022;33(4):789-802.
2. Wardlaw D, et al. A randomized trial of balloon kyphoplasty for vertebral compression fractures. N Engl J Med. 2009;361(6):557-68. DOI: 10.1056/NEJMoa0900429.
3. Wu AM, et al. Comparative effectiveness and safety of balloon kyphoplasty, vertebroplasty and conservative treatment for osteoporotic vertebral compression fractures: a systematic review and network meta-analysis. J Bone Miner Res. 2023;38(4):654-65.
4. Ministerio de Sanidad. Informe sobre la atención a las fracturas por fragilidad en el Sistema Nacional de Salud. Madrid: MSCBS; 2023.
5. Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR). Guía de Práctica Clínica para el Manejo del Dolor por Fracturas por Fragilidad. Madrid: SEMDOR; 2024.
6. Agencia de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS). Anàlisi del cost de les fractures vertebrals osteoporòtiques a Catalunya 2023. Barcelona: Generalitat de Catalunya; 2024.
7. National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Percutaneous vertebroplasty and balloon kyphoplasty for treating osteoporotic vertebral compression fractures. TA279. London: NICE; 2013 [consultado 10 May 2025]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ta279
8. North American Spine Society (NASS). Appropriate Use Criteria for the Management of Osteoporotic Vertebral Compression Fractures. Spine J. 2021;21(1 Suppl):S1-S10.
9. Institut Català de la Salut (ICS). Memòria d’activitat 2024. Tarragona: Generalitat de Catalunya; 2025.